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RENOVARSE O MORIR

por | 13 Sep, 2017 | CODE México

Pareciera ser sólo una frase que se utiliza como un exhorto a la realización de algunos cambios personales o empresariales, principalmente cuando las cosas no están funcionando bien y es necesario hacer “algo”, aun cuando reconozcamos que algunos eventos de cambio no son hechos por nuestra voluntad y si por la fuerza de la inercia colectiva que nos demuestran que el cambio no es una moda sino una constante en la humanidad y que cambiar si ha sido opcional para cada individuo.

Desde donde alcance nuestra memoria podemos fácilmente distinguir qué tanto hemos cambiado y no sólo en edad o apariencia; mucho más en los últimos 20 años en los que todo se ha transformado a una velocidad impresionante (para los viejos) y los cambios ocurren tan rápido que no alcanzamos a “digerirlo” cuando ya ocurrió el siguiente cambio. Todo envejece de un día para otro.

Un vistazo al pasado

Desde la llegada de la Imprenta a México en 1539 y que dio lugar a la palabra impresa, la transmisión del conocimiento también tuvo un cambio; enseguida los impresos se utilizaron como formas de comunicación política y de negocios, pero también en apoyo a la organización de las empresas y de las entidades de gobierno.

En 1536 se habían fabricado las primeras monedas metálicas y posteriormente los primeros “billetes” impresos, lo que representó un importante cambio en el modelo de negocios de esa época, sustituyendo al “trueque” que operaba con semillas de cacao y cuentas de jade como forma de pago.

Los cambios en la historia fiscal de México

En el año de 1874 aparecen los primeros “timbres fiscales”, los cuales representaron la forma de cumplimiento de la “Contribución Federal” de forma “pre pagada” y los timbres se utilizaban en el documento que amparaba una operación comercial (factura) y cuyos datos podrían aparecer en cualquier tipo de papel y escrito de puño y letra; el valor se lo daba el “timbre”.

En algunos casos, dichos timbres fiscales llegaron a ser utilizados como “moneda” pues su valor estaba respaldado por el gobierno que castigaba su falsificación con la pena de muerte (Artículo 18 de la Ley de 15 de diciembre de 1861). Esto era un verdadero control del gobierno en el tema fiscal.

Casi 100 años después

En México, a partir del 22 de abril de 1957, se crea el “Padrón Federal de causantes”, con el objeto de controlar a los contribuyentes y la recaudación fiscal. El 13 de diciembre de 1962, se publica el reglamento al Registro Federal de Causantes, ya más depurado y más aplicable.

La imprenta le dio “forma” a la factura y por muchos años se utilizó en el clásico “block” en original para el cliente y sus respectivas copias (contabilidad y archivo) y esos formatos eran el soporte documental de la contabilidad de las empresas, la base del pago de los impuestos y por consiguiente, el objeto a revisión (auditorías) por parte de la autoridad hacendaria.

Pero la SHCP nunca tuvo el control de la legalidad de las facturas que circulaban en el país y el mercado negro de las facturas tuvo un crecimiento exagerado de manera que se llegó al punto de que en muchos lados se vendían comprobantes de cualquier tipo, los cuales eran utilizados para comprobar gastos y “deducir impuestos”.

Fue hasta 1992 cuando la Secretaría de Hacienda Federal estableció mecanismos de “control” de los comprobantes fiscales impresos creando un Padrón de Impresores Autorizados por el SAT y determinando una serie de requisitos que deberían aparecer en la factura, como la Cédula Fiscal, los datos del impresor, el número de autorización y folios que se incluían en la misma; con estas y otras medidas se pretendió y casi se logró, tener el control de la facturación con la invaluable ayuda de los Impresores Autorizados, los que se convirtieron de 1992 y hasta el 2010 como el puente de entendimiento entre la autoridad y los contribuyentes.

La Facturación Electrónica

En 1997 algunas empresas (45) afiliadas a la AMECE obtuvieron la autorización del SAT para ser “auto impresores” de sus comprobantes fiscales; ellos al ser emisores de miles de facturas diariamente y tener que almacenar físicamente copia de ellas durante 5 años, ocupaban bodegas enteras de puros comprobantes fiscales, de modo que comenzaron a trabajar para ellos mismos el sistema de facturación electrónica, con lo que su archivo de comprobantes se redujo a un servidor local.

En junio de 2003 Walmart y P&G comenzaron a transmitir exitosamente facturas electrónicas y en diciembre de ese mismo año se aprueba la iniciativa de la factura electrónica en archivos XML para iniciar con ella en 2004.

En el 2004 se inicia legal y formalmente la facturación electrónica como medio alternativo al impreso en México y en el 2006 se publica en el CFF (Código fiscal de la federación) las bases para todo el esquema de facturación electrónica.

En enero del 2010 desaparecen los “impresores autorizados” y se comienza a utilizar el esquema CFD (medios propios) en donde los contribuyentes envían un reporte mensual al SAT, adicionalmente aparecen las facturas impresas CBB (código de barras bidimensional) para los pequeños contribuyentes y continúan vigentes (por 2 años) las facturas impresas en el modelo tradicional. Ese mismo año se autoriza el primer PAC (Proveedor autorizado de certificación) en donde surge el CFDI (por internet) y se elimina el reporte mensual al SAT y para el 2011 se vuelve obligatorio facturar electrónicamente para los contribuyentes con ingresos superiores a los 4 millones de pesos con CFDI (CFD los de medios propios).

A partir de enero del 2014 todos los contribuyentes están obligados a la emisión de CFDI (Comprobante Fiscal Digital por Internet) y se inicia una nueva era, porque ese mismo año entra en vigor la Nómina Electrónica y al año siguiente 2015 la Contabilidad Electrónica para los contribuyentes con ingresos menores a los 2 millones de pesos y en enero del 2016 para todos los demás.

Los resultados obtenidos por el SAT con todos los cambios implementados hasta ese momento se tradujeron en un importante incremento en la recaudación, en principio por los cambios de la Reforma Hacendaria que redujeron deducciones y aumentaron varios impuestos, pero también por la dificultad de asimilación de los cambios en materia de la Facturación Electrónica, pagos por transferencia o con tarjetas bancarias, la Contabilidad Electrónica y todo lo que comprometió a los contribuyentes al uso de la tecnología como único medio de cumplimiento con las operaciones comerciales, bancarias y fiscales.

 

CODE México

Es aquí donde la participación de la Empresa CODE México representa un enlace de engranes que facilitan el trayecto de lo tradicional a lo tecnológico; de lo obsoleto a lo vigente; de lo viejo a lo nuevo; de las prácticas en desuso a las nuevas prácticas con el apoyo de la tecnología; de lo antiguo a lo moderno; de la actividad comercial local a la actividad en un comercio global.

CODE México somos una empresa especializada en el desarrollo de software con más de 10 años de experiencia y en nuestras fortalezas se destacan más de 20 años de trabajo en el tema de los comprobantes fiscales, desde los impresos hasta la era digital.

Hemos desarrollado grandes soluciones empresariales para la Facturación, Nómina y Contabilidad Electrónica de acuerdo a los lineamientos establecidos por el SAT, utilizando tecnología de última generación.

Nos mantenemos al día con los cambios que va realizando el SAT y los actualizamos nuestros sistemas en beneficio de nuestros usuarios.

Porque entendemos que el cambio es la constante, pero cambiar es opcional, en CODE México hemos decidido transitar en esa constante y seguimos cambiando.

CFDI 3.3 La nueva factura a partir del 1 de diciembre de 2017

La nueva disposición del SAT en materia de la Facturación Electrónica a partir del 1 de diciembre de 2017 contiene muchos cambios; demasiados cambios; tantos que obligan a que todos los sistemas prácticamente sean renovados y por eso nuestro sistema e-empresa se renovó y transformó, con un importante cambio que no sólo representa mantener al día la funcionalidad de nuestro sistema, también cambiamos de nombre, color y diseño del sistema (porque teníamos que dejar espacio a los datos obligados por la factura 3.3 tuvimos que mover los botones de su sitio original, pero hoy no será complicado ubicar los nuevos y comprender la funcionalidad de cada uno).

En CODE también cambiamos

AYER

HOY

Anteriormente ofrecíamos el software e-empresa, ahora lo verás como CODE empresarial. En este nuevo modelo ahora podrás elegir el tamaño de tu sistema y podrás pagar sólo por lo que necesites. Además debido a la implementación de la Facturación Electrónica 3.3 nos dimos a la tarea de renovar la interfaz y ofrecerte una mejor experiencia como usuario.

Nuevos costos

Ahora te ofrecemos la facilidad de pagar sólo por los módulos que necesites, quitamos las licencias anuales y ahora podrás pagar, por muy bajo costo, una renta mensual por tu sistema CODE empresarial.

Nuestros timbres siguen siendo accesibles y podrás adquirirlos sin paquetes forzosos, ¿Necesitas sólo uno? Paga uno a sólo 60 centavos.

En CODE México el compromiso es con nuestros usuarios y seguiremos cambiando y mejorando para seguir representando para ellos un factor de soporte y ayuda.

Jesús Castañeda
Director General de CODE México

Empresario Tuxpeño radicado en Xalapa, Asesor y Consultor de Empresas, vinculado al periodismo como editor de un semanario EL COMENTARIO TUXPEÑO en los 90’s y posteriormente un diario en Xalapa. Columnista en varios portales noticiosos y medios impresos.

Ex Presidente de la Cámara Nacional de la Industria Gráfica en Veracruz, Ex Presidente del CCE de Xalapa y Ex Presidente del Consejo Coordinador Empresarial en el Estado de Veracruz. Actualmente es Director General de CODE México, empresa especializada en el desarrollo de Software empresarial e institucional.